CONFLICTOS QUE IMPACTAN AL MUNDO · YEMEN

Yemen: una guerra interna, una tragedia humanitaria y un conflicto que puede afectar al mundo

La nueva escalada alrededor de Bab el-Mandeb vuelve a conectar una guerra interna con la seguridad regional, el comercio mundial y una crisis humanitaria de enormes dimensiones.

CHOLULA HOY · Redacción · 8 de octubre de 2026 · corte 04:21 h
Yemen: una guerra interna, una tragedia humanitaria y un conflicto que puede afectar al mundo
Portada editorial CHOLULA HOY; no es fotografía documental.
Actualización · 8 de octubre: la coalición liderada por Arabia Saudita afirmó haber destruido 82 objetivos militares hutíes durante su respuesta a la escalada. La cifra corresponde a la versión de la coalición y debe mantenerse atribuida.

Yemen lleva más de una década atrapado en una guerra que durante largos periodos prácticamente desapareció de los titulares internacionales.

Pero nunca terminó.

Después de varios años de menor intensidad, los combates vuelven a escalar. Fuerzas hutíes, el gobierno reconocido internacionalmente y actores regionales combaten nuevamente alrededor de zonas estratégicas de la costa occidental y del estrecho de Bab el-Mandeb, una de las rutas marítimas más importantes del planeta.

La escalada alcanzó este 7 de octubre a Arabia Saudita: los hutíes reivindicaron ataques contra aeropuertos saudíes que dejaron muertos y decenas de heridos, mientras fuerzas respaldadas por Riad desarrollan operaciones militares para recuperar posiciones próximas al estrecho.

Una guerra yemení que terminó internacionalizándose

El conflicto no comenzó como una guerra entre Arabia Saudita e Irán.

Sus raíces son internas: crisis política, debilidad institucional, divisiones regionales, disputas territoriales y el ascenso de Ansar Allah, conocido como movimiento hutí.

En 2014 los hutíes tomaron Saná. En marzo de 2015 una coalición encabezada por Arabia Saudita intervino militarmente para respaldar al gobierno yemení.

A partir de entonces, un conflicto interno se convirtió progresivamente en un escenario de rivalidad regional.

Irán mantiene vínculos y apoyo hacia los hutíes; Arabia Saudita respalda al gobierno; Emiratos Árabes Unidos ha apoyado actores del sur y, en distintas etapas, Estados Unidos, Reino Unido e Israel también han realizado operaciones vinculadas al conflicto.

Pero reducir Yemen a una simple “guerra entre Arabia Saudita e Irán” oculta sus raíces yemeníes.

Gaza y el Mar Rojo cambiaron nuevamente la dimensión del conflicto

Desde finales de 2023 los hutíes comenzaron a atacar embarcaciones en el Mar Rojo argumentando solidaridad con los palestinos de Gaza.

También lanzaron misiles y drones contra Israel.

Eso generó operaciones estadounidenses, británicas e israelíes contra territorio yemení.

La causa política invocada, sin embargo, no elimina las obligaciones del derecho internacional humanitario.

Atacar deliberadamente civiles o embarcaciones civiles no se convierte en legítimo por alegar una causa política.

Y combatir a los hutíes tampoco concede autorización para atacar indiscriminadamente a la población yemení.

El verdadero costo lo pagan los civiles

Yemen vive una de las mayores crisis humanitarias contemporáneas.

Actualmente 18.3 millones de personas padecen inseguridad alimentaria aguda.

Alrededor de 2.2 millones de niños menores de cinco años sufren desnutrición aguda, incluidos aproximadamente 500 mil casos de desnutrición aguda severa.

La nueva escalada había desplazado ya a más de 149 mil personas al comenzar octubre. Muchas han tenido que huir por segunda, tercera o cuarta ocasión.

Y existe una paradoja devastadora: Yemen importa aproximadamente 90% de sus alimentos. Cualquier perturbación prolongada del comercio marítimo afecta directamente a una población que ya enfrenta hambre.

¿Por qué Yemen importa al mundo?

Frente a Yemen se encuentra Bab el-Mandeb.

El estrecho conecta el océano Índico y el Golfo de Adén con el Mar Rojo, el Canal de Suez y posteriormente el Mediterráneo.

Por esa ruta circula una parte significativa del comercio entre Asia y Europa.

Cuando la navegación se vuelve demasiado peligrosa, los barcos pueden verse obligados a rodear África.

Más distancia significa más combustible, mayores primas de seguros, retrasos y presión sobre los precios internacionales.

Por eso una guerra aparentemente distante puede terminar afectando mercancías y costos en países situados a miles de kilómetros.

La perspectiva de derechos humanos

No existe un “bando limpio”.

Organizaciones internacionales han documentado detenciones arbitrarias, desapariciones, tortura, ataques contra civiles y abusos cometidos por diferentes actores.

Nuestra conclusión debe partir de una regla sencilla:

la causa palestina no justifica ataques contra civiles; combatir a los hutíes tampoco autoriza ataques indiscriminados; ninguna estrategia de seguridad permite tortura, desaparición o detención arbitraria; y ninguna ventaja militar convierte el hambre en un daño aceptable.

Yemen demuestra cómo una guerra interna puede convertirse en una confrontación regional, amenazar una arteria económica global y, al mismo tiempo, condenar durante generaciones a la población que vive en medio de ella.