PREMIO NOBEL DE LA PAZ 2026

Navi Pillay, Nobel de la Paz 2026: del apartheid a la defensa del derecho internacional

La jurista sudafricana recibe el galardón por su trayectoria en los tribunales, la ONU y la justicia internacional.

CHOLULA HOY · Redacción · Publicado 10 de octubre de 2026 · Corte editorial específico: 9–10 de octubre
Navi Pillay, Nobel de la Paz 2026: del apartheid a la defensa del derecho internacional — fotografía auténtica contextual, ver pie de foto
Navi Pillay, 2013 (fotografía de archivo). Foto: Ministerio de Asuntos Exteriores de Países Bajos / Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0. Consultar imagen de origen.

El Premio Nobel de la Paz 2026 fue concedido el 9 de octubre a la jurista sudafricana Navanethem «Navi» Pillay por lo que el Comité Noruego del Nobel describió como sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional.

El reconocimiento no corresponde a un único episodio. Resume más de medio siglo dedicado a la defensa de los derechos humanos, la persecución de crímenes internacionales y la construcción de instituciones capaces de exigir responsabilidades a quienes ejercen poder.

De Durban y el apartheid a los tribunales

Pillay nació en Durban, Sudáfrica, en 1941, dentro de una familia de origen tamil indio y en una sociedad regida por el apartheid. Se formó como abogada y en 1967 abrió su propio despacho en Natal, convirtiéndose en pionera en un contexto donde la discriminación racial y de género restringía las oportunidades profesionales.

Desde sus primeros años trabajó en la defensa de activistas contra el apartheid y de presos políticos. El Comité Nobel destaca su labor en favor de Nelson Mandela y otros opositores, así como la reivindicación de derechos de prisioneros de Robben Island.

Posteriormente amplió su formación en la Universidad de Harvard, donde obtuvo el doctorado en Ciencias Jurídicas en 1988.

Primera mujer negra en el Tribunal Superior sudafricano

Tras el fin del apartheid, en 1995 fue nombrada jueza del Tribunal Superior de Sudáfrica. La ONU la identifica como la primera mujer negra en alcanzar esa posición en el país.

En esa etapa comenzó también una trayectoria que proyectaría su trabajo hacia la justicia penal internacional.

Ruanda: un precedente sobre la violencia sexual y el genocidio

Entre 1995 y 2003, Pillay fue jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, creado después del genocidio de 1994. También llegó a presidirlo.

En una sentencia histórica de 1998, el tribunal estableció que la violación y otras formas de violencia sexual pueden constituir actos de genocidio cuando se cometen con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo protegido.

El Comité Nobel subrayó la importancia de Pillay en el desarrollo de ese precedente, que contribuyó a modificar la forma en que el derecho penal internacional aborda la violencia contra las mujeres en conflictos armados.

De la Corte Penal Internacional a Naciones Unidas

Fue jueza de la Corte Penal Internacional de 2003 a 2008. Ese último año asumió como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, cargo que desempeñó hasta 2014.

Desde la ONU intervino en debates sobre discriminación, derechos de las mujeres, protección de poblaciones vulnerables, conflictos armados y rendición de cuentas por violaciones graves de derechos humanos.

Myanmar y la Corte Internacional de Justicia

Desde 2019, participa como jueza ad hoc ante la Corte Internacional de Justicia, designada en el caso promovido por Gambia contra Myanmar al amparo de la Convención contra el Genocidio. El litigio aborda acusaciones vinculadas al trato de la población rohinyá.

Conviene distinguir las instituciones: la Corte Penal Internacional juzga la responsabilidad penal de personas; la Corte Internacional de Justicia resuelve controversias entre Estados y otras cuestiones dentro de su jurisdicción.

Gaza: uno de los capítulos más controvertidos

Entre 2021 y 2025 presidió la Comisión Internacional Independiente de Investigación de Naciones Unidas sobre el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental, e Israel.

En septiembre de 2025, esa comisión concluyó que Israel había cometido genocidio en Gaza y señaló que existían elementos para identificar actos comprendidos en la Convención contra el Genocidio y una intención de destruir, al menos parcialmente, a la población palestina de Gaza.

La precisión jurídica es indispensable: ésta fue la conclusión de una comisión independiente creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, no una sentencia definitiva de la Corte Internacional de Justicia.

El gobierno israelí ha rechazado esas conclusiones y ha acusado de parcialidad a la comisión y a diversos mecanismos de Naciones Unidas. La controversia volvió a intensificarse tras conocerse el premio.

¿Por qué recibió el Nobel?

El Comité Noruego del Nobel subrayó que Pillay ha contribuido a ampliar el alcance del derecho internacional y a fortalecer instituciones capaces de perseguir crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio.

El reconocimiento no fue concedido específicamente por sus conclusiones sobre Gaza, sino por una carrera que cruza la lucha contra el apartheid, los tribunales de Ruanda, la Corte Penal Internacional, Naciones Unidas y la justicia internacional.

En un momento de presiones políticas sobre tribunales y organismos multilaterales, el mensaje del Comité reivindica que la paz necesita Estado de derecho, justicia y mecanismos efectivos de rendición de cuentas.

Una trayectoria de casi seis décadas

El itinerario de Pillay une escenarios diferentes:

apartheid → defensa de presos políticos → justicia sudafricana → Ruanda → Corte Penal Internacional → derechos humanos en la ONU → Myanmar → Israel y Palestina.

El hilo conductor ha sido utilizar el derecho para limitar el ejercicio arbitrario del poder y exigir responsabilidades por violaciones graves.

El Premio Nobel de la Paz 2026 vuelve a situar una pregunta en el centro del debate internacional: ¿puede existir una paz duradera sin justicia y sin rendición de cuentas?