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Yemen: de una crisis interna a una guerra regional por Bab el-Mandeb

El avance de fuerzas respaldadas por Arabia Saudita devuelve al primer plano una guerra iniciada como crisis interna y convertida en conflicto regional con impacto sobre rutas marítimas globales.

CHOLULA HOY · Redacción · 6 de octubre de 2026 · actualización 11:35 h
Yemen: de una crisis interna a una guerra regional por Bab el-Mandeb
Foto: Ahmad al-Basha / AFP · vía Al Jazeera.

La ofensiva de fuerzas del Gobierno de Yemen respaldadas por Arabia Saudita sobre posiciones cercanas a Bab el-Mandeb vuelve a colocar una guerra de más de una década en el centro de la seguridad internacional.

Las fuerzas gubernamentales informaron avances en el distrito de Dhubab y otras posiciones de la costa occidental. Arabia Saudita ha proporcionado apoyo aéreo de gran escala. Los hutíes niegan parte de los avances. Por eso el control territorial definitivo debe mantenerse como reportado y todavía sujeto a verificación independiente.

La guerra no comenzó en 2026

Yemen se unificó en 1990, pero las diferencias entre norte y sur y las tensiones políticas nunca desaparecieron. En el norte surgió el movimiento hutí, Ansar Allah, de raíz zaidí, que durante años combatió al gobierno de Ali Abdullah Saleh y denunció marginación política y religiosa.

La Primavera Árabe abrió otra etapa. Saleh dejó el poder en 2012 y fue reemplazado por Abd-Rabbu Mansour Hadi dentro de una transición respaldada por países del Golfo y Naciones Unidas. El proceso no consiguió estabilizar al país.

2014: los hutíes toman Saná

En septiembre de 2014 los hutíes avanzaron sobre la capital, Saná. En 2015, Hadi terminó desplazándose a Adén y después salió del país. La crisis política se transformó en guerra abierta.

2015: Arabia Saudita interviene

En marzo de 2015 una coalición encabezada por Arabia Saudita intervino militarmente para respaldar al gobierno reconocido internacionalmente. Riad veía también el crecimiento hutí como una amenaza estratégica por su relación con Irán.

Desde entonces Yemen quedó fragmentado entre hutíes, fuerzas gubernamentales, actores separatistas del sur y otros grupos armados. Irán ha proporcionado apoyo político, tecnológico y militar a los hutíes, aunque el movimiento conserva una agenda yemení propia y no debe describirse simplemente como una fuerza controlada de forma mecánica desde Teherán.

Una tregua redujo la guerra, pero no la resolvió

La tregua de 2022 disminuyó significativamente los grandes combates y produjo una suerte de congelamiento de varios frentes. La ausencia de una solución política dejó intactas las causas y estructuras militares del conflicto.

El mar Rojo convirtió Yemen en un problema global

Desde finales de 2023 los hutíes comenzaron a atacar navegación comercial en el mar Rojo, argumentando solidaridad con Gaza. Muchas navieras desviaron buques alrededor del Cabo de Buena Esperanza, aumentando tiempos de viaje, consumo de combustible y costos de seguros.

Bab el-Mandeb conecta el golfo de Adén con el mar Rojo y, a través del canal de Suez, con el Mediterráneo. UNCTAD estimó que antes de las grandes disrupciones recientes alrededor de 8.7% del comercio marítimo mundial por volumen pasaba por esta ruta. La EIA estimó que por el estrecho circulaba alrededor de 12% del comercio marítimo mundial de petróleo.

La precisión es importante: ese 12% no significa 12% de todo el comercio mundial.

Qué está ocurriendo ahora

Durante septiembre los hutíes avanzaron en posiciones de la costa occidental. La contraofensiva gubernamental respaldada por Arabia Saudita busca recuperar zonas próximas al estrecho y reducir la capacidad hutí de amenazar directamente la navegación.

La coalición saudita informó de un fuerte apoyo aéreo. Sin embargo, en una guerra con propaganda de ambos lados, las afirmaciones de control deben comprobarse territorio por territorio.

avance reportado → control declarado → verificación independiente → capacidad real de sostener la posición

El costo humano

La dimensión estratégica no debe ocultar la crisis humanitaria. Yemen arrastra años de muertos, desplazamiento, inseguridad alimentaria y deterioro de servicios esenciales. Una nueva escalada amplia puede empeorar condiciones que ya eran extremadamente frágiles.

Por qué Bab el-Mandeb importa

Si las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita consolidan la costa, pueden reducir la libertad de acción hutí cerca del estrecho. Pero los hutíes conservan misiles, drones, territorio y capacidad para lanzar ataques a distancia.

Por eso el seguimiento no puede reducirse a quién ocupa una localidad. La cadena relevante es:

control territorial → capacidad de ataque → seguridad marítima → rutas comerciales → energía → costos globales

Conclusión: la guerra de Yemen comenzó como una crisis interna de poder, se transformó en confrontación regional y hoy puede alterar una de las rutas marítimas más sensibles del planeta.